El Hold\'em Poker basa sus apuestas en el no limit, pot limit, y limit.

Actualmente es frecuente que los jugadores novatos se inclinen por la estrategia del no limit en contra de la versión limit del poker Hold’em. Incluso los jugadores profesionales inclinan la balanza por esta opción.
Es un error bastante común creer que el jugador del limit puede aplicar exitosamente sus estrategias cuando se sienta a jugar Hold’em no limit.
Generalmente, se producen jugadas bastante peligrosas y los resultados son catastróficos si no se adquiere experiencia previa en este juego en particular.
Es radicalmente distinto ser un ganador del pote o ser un ganador del dinero acumulado. Jugar tres o cuatro horas para ganar solamente el pote da como balance una sesión perdida. En cambio, como jugador de no limit puede darse el caso de muchas sesiones donde si bien se pierde el pote la suma total nos dará como ganadores. Y esto se debe a que a veces perderemos el pote para ganar todo el dinero acumulado.
Doblar la apuesta en limit -salvo excepciones- suele desencadenar un desastre, ya que usualmente la apuesta, es justamente el pote.
En no limit, si se tiene algo de dinero invertido y no sabemos bien dónde está posicionada nuestra jugada, se puede salir pronto de la mano y así evitar dejar comprometida la apuesta.
En esta situación lo importante es ver cuán a menudo se gana cuando el jugador se encuentra en una situación de all in o está poniendo a otro jugador en esta situación. Esto quiere decir que en el no limit uno puede manejar el all in en ambos sentidos.
Un jugador dentro del limit gana basándose en que sus oponentes cometan pequenos pero numerosos errores y en cambio un jugador no limit lleva a sus oponentes a cometer un gran y estratégico error. Su arma es la suma de dinero que elige para apostar, no su jugada particular.